Ufff!! Hola! Si estás aquí leyendo esta entrada, ¡muchísimas gracias! Te cuento que a mí siempre me gustó escribir en la compu, me da esa vibe de escritora de las películas, así que en el 2010 empecé un blog, que aunque no le dediqué mucha energía, me ayudaba en los momentos en que necesitaba desahogarme. Esa práctica me ayudó muchísimo y hoy, como quiero agregar el formato blog a mi página, me puse a leer antiguas entradas, y encontré esta que de cierta forma me voló la cabeza, fue escrita hace 3 años… estaba en proceso de certificación y recuerdo muy bien el sentimiento de frustración que sentía por no avanzar como a mí me gustaría. Ahora leo a esa Ale y pienso: «Paciencia chiquita que todo está perfecto; ese sentimiento era el que necesitabas para llegar a convertirte en lo que eres hoy». Así que hoy te lo comparto para que, si tú te sientes en un momento similar, recuerdes que no estás sola(o) y que sentir eso es de lo más humano que puede existir.
Con amor, Ale.
Respira y vuelve a empezar
¿Cuántas veces te has dicho eso? Tal vez muchas, o tal vez nunca… Yo en lo particular me lo digo siempre… Respira y vuelve a empezar… Y es que a esta altura de mi vida me siento muy tranquila, pero nada está bien, hace unas cuantas horas estaba recapacitando sobre lo que había logrado en mi corta vida y no había nada en la lista. Bueno me he mudado con mi hija, soy madre hace 7 años y la pequeña aún está con vida, tengo un trabajo al que no amo, pero tengo mucho que agradecerle, y tengo este blog que de cierto modo me está ayudando a desahogarme, pero… de esas metas que todo mundo se traza no tengo nada; no tengo la carrera profesional exitosa, no tengo una pareja estable que me ame, no tengo la casa propia, no tengo ni siquiera una mejor amiga a quien le pueda contar estas cosas. Pero me siento bien, siento que no me falta nada, pero ya saben, mientras que día a día tenemos un pensamiento «X» en la cabeza, de pronto llega un pensamiento «Y» a causar conflicto, pero como no estamos acostumbrados, nos sentimos acorralados, sentimos que no podemos y caemos en el abismo de no hacer nada, regresando así a la idea «X», pero sabiendo que después de un tiempo llegará otra idea; tal vez ahora sea la idea «Z», y así sucesivamente. ¿Hasta cuándo te vas a permitir eso? ¿Hasta cuándo vas a seguir con ese patrón repetitivo? ¡Solo quiero que seas consciente de que eres tú la que está o el que está decidiendo cada paso que da en su vida! Tal vez puedes estar haciendo lo que tu madre quiere que hagas, pero al final de cuentas eres tú el que está actuando. Y pues sonríe, ya que eres tú el único que puede cambiar eso. Demasiada responsabilidad para una sola persona, ¿verdad? Te entiendo completamente, sé que te sientes agobiado, que quieres que todo cambie con solo un chasquido de dedos, pero no… WELCOME TO THE REAL LIFE, creo que mi inglés está mal, pero al menos entendiste la idea… No pasa, a pesar de que quieras que todo cambie por arte de magia, no pasa… a pesar de que te mueres de ganas por regresar al pasado y cambiar aquellos caminos que no debiste tomar, no pasa… ¿Y sabes qué? No pasa nada… Todo está bien ahora, ya no te atormentes más; como dicen por ahí, no podemos llorar sobre la leche derramada, nos toca agarrar un trapo y limpiar el desastre que hicimos e ir por más leche, pero ahora con mucho más cuidado de que no se nos vaya a caer.
¿Pero… eso es lo que piensas ahora y si dentro de una hora se te olvida que estabas cargando la leche y se te vuelve a caer? Pues… respira… y vuelve a empezar, ámate, perdónate e intenta comprender por qué se te está olvidando… Deja de reclamarte porque no te está haciendo nada bien, al contrario, te está haciendo sentir peor y sigues sin hacer nada respecto a tu vida… Deja un poco de observar y castigarte por el síntoma y ocúpate un poco más en encontrar la causa.
Tú eres el creador de tu vida.
Una respuesta a «Respira y vuelve a empezar.»
-
Me encantó!! 🥰🥰


Responder a Maria Juanita Cancelar la respuesta